Programa Entérese en WLRN, Canal 17, Miami
Año 2000

Moderador: Jesús Angulo, periodista, presentador del programa.

Invitado: Dr. Luis Gaviria

Jesús Angulo:

Bienvenidos queridos televidentes a su programa Entérese. En Entérese vamos a tocar un tema hoy que atañe a usted, a mi, a todos.  Es como mejorar en nuestra vida, como ser mejor padre, como ser mejor hijo, como ser mejor hermano, como ser mejor amigo, como ser mejor empleado, como producir más en esa empresa para la cual trabajamos y de la cual vivimos.

Pues bien, para tratar de este tema tan interesante y tan necesario en esta época hemos traído a un especialista.  Hemos traído a un gran conferencista latinoamericano, hemos traído al Dr. Luis Gaviria, psicofisiólogo y educador.

Bienvenido a nuestro programa, profesor.

Dr. Luis Gaviria:

Muchas gracias Jesús, realmente es un honor para mí estar aquí con ustedes.

Jesús Angulo:

Primeramente, para que ese televidente, porque en América latina se le conoce muy bien y aquí se le esta conociendo, pero, ellos no saben, muchos de ellos no saben quien es nuestro invitado de hoy.

¿Quién es el Luis Gaviria?

Dr. Luis Gaviria:

Bueno, Luis Gaviria es simplemente el hijo de Mario y de Inés.  Eso debería decirlo todo, porque fueron un par de buenos viejos. Pero digámoslo así, que en la parte académica soy psicofisiólogo clínico y me he convertido en educador, más que otra cosa.

Jesús Angulo:

Muy bueno, muy bueno, pero vamos a entrar un poquito más. Usted dijo Psicofisiólogo. ¿Qué cosa es la Psicofisiología? Que ese televidente esta desesperado por conocer, igual yo.

Dr. Luis Gaviria:

Bueno, la Psicofisiología clínica es una disciplina dentro de las grandes ciencias de la salud, que atañe al manejo de estrés, a entender qué es esto del manejo del estrés. Porque la mayoría de las enfermedades, por no decir que todas, tienen Jesús, un componente de estrés.

Cuando un ser humano logra resolver su conflicto con la vida, su neurosis, su manera de enfrentar la realidad, generalmente tiene una capacidad mejor de vivir, de aceptar y menos posibilidades de enfermarse.  A eso se dedica la Psicofisiología clínica

Jesús Angulo:

Hum, ya que hablo de manejar el estrés, por eso, constantemente aquí traemos diferentes personas, en diferentes campos de la Filosofía y de la Ciencia y hablan del famoso estrés ese.

Dr. Luis Gaviria:

Por supuesto

Jesús Angulo.

Ese estrés que a diario nos lleva al máximo. ¿Cómo usted maneja estrés?

Dr. Luis Gaviria.

Gracias Jesús, me encanta el tema entre otras cosas.  Pienso que lo principal es entender que es estrés.  La gente dice: ¡a mi no me da estrés! Pero si le preguntas a la esposa de fulano, te va a decir: "no, el no se estresa, pero se pone de una irritabilidad, que nadie se lo tolera" porque alguien más pude decir: "bueno yo tengo estrés porque me doy cuenta que estoy durmiendo mal; porque estoy teniendo dolores de cabe a constantes; porque continuamente estoy teniendo alguna forma de dificultad digestiva"

Eso es cuando ya el estrés logró hacer un eco en el organismo, cuando ya te afectó, digámoslo así, de una manera muy visible, pero todos sufrimos en mayor o menor grado estrés.  El estrés es inescapable, lo que si podemos es desarrollar algunas estrategias para no estar tan a merced de ese estrés.  Que generalmente nos puede llevar a enfermar.

Ahora, ¿Qué hace Luis Gaviria? Luis Gaviria, tiene una rutina diaria, una rutina diaria. Mi rutina implica una serie de ejercicios sencillos tomados del Tai Chi y del Kun Fu, son cosas buenísimas, que las puedo hacer sin salir de mi habitación, óyeme bien Jesús, son rutinas de tensión muscular, de respiración que ayudan a que se libere mucha tensión acumulada.

Jesús Angulo:

Pero no todo el mundo sabe eso, por ejemplo yo no se nada de Tai Chi.  Aquí yo he traído invitados míos, profesores de Tai Chi, pero yo no se nada de Tai Chi.  Primera no tengo la paciencia, para hacer esos movimientos tan lentos que hay que hacer en el Tai Chi.

Dr. Luis Gaviria:

Sí claro, claro

Jesús Angulo:

¿Qué otra forma tendría yo, para manejar ese estrés?

Dr. Luis Gaviria:

Mira son cosas simples.  Hay ejercicios del Kun Fu que son para personas más dinámicas así, como tú, más como yo, que no tenemos toda esa paciencia.  Entonces, cosas tan sencillas que yo me levanto en la mañana y antes de irme a la ducha, lo primero que hago es yo me siento una media hora, tomo una silla cómoda, me siento solamente a respirar, óyemelo bien lo que te estoy diciendo, por mi mente van a pasar n cantidad de pensamientos, pero no le voy a dar como una especie, que te dijera yo, de atención administrativa a ninguno de ellos, yo simplemente dejo que pasen.

Y yo estoy concentrado única y exclusivamente durante esa media hora en sentir mi respiración, tan pronto estoy ya calmado, etc., me pongo de pie y hago una serie de ejercicios de tensión, que es sencillamente generar tensión en las manos, antebrazos, hombros, sostengo la tensión unos diez, quince segundos, respiro muy profundo, (inhalas y exhalas) me suelto, me aflojo, me relajo. Luego agarro otro grupo muscular; pecho y espalda y tensiono lo mejor que puedo, (inhalas y exhalas) retengo durante diez segundos y suelto, mira que es facilísimo y así me voy yendo con todos los grupos musculares de mi cuerpo, hasta llegar a los pies.

Inclusive con el rostro se hace. Cuando terminas eso habrán pasado cuatro minutos y no has gastado tiempo efectivo de tu día y para ese instante...

Jesús Angulo:

Es un relajamiento.

Dr. Luis Gaviria:

Es un relajamiento, de hecho eso tiene, yo digo que es de Kun Fu, porque lo aprendí a través de un programa de Kun Fu, después a través de mi estudio de la Psicofisiología, es lo que se llama una relajación comparativa y tiene una sustentación clínica real, medible con equipos y con todo.  Esto no es simplemente filosofía oriental.

Esto es aterrizable totalmente dentro de la ciencia

Jesús Angulo:

Tengo entendido que usted dentro de todo este tipo de cosas, maneja también lo que es el desarrollo de lo que es el talento humano. ¿Cómo realiza eso?

Dr. Luis Gaviria.

Bueno, mil gracias Jesús. A ver, aquí, aquí estamos tocando para mí lo que es palabras mayores.  Cuando te decía que ya no hacia practica clínica y decidí y dedicarme totalmente, totalmente a lo que era la educación por un tiempo.

Hace años me di cuenta que el ser humano se queda atorado, por así decirlo, en pequeños grandes problemas. Hay personas que no duermen, porque mañana tienen que pagar determinada cuenta y no han podido resolverlo. Otros duermen como un lirón, sin importarles.

Unos tenemos más que otros una tolerancia a las dificultades, pero hay una cosa, cuando vienen dificultades los seres humanos cambiamos en nuestra actitud. Entonces, la mejor de las familias se puede venir a pique en una época de dificultad. Esas es una de las razones que generan ahí, como un terreno para mi trabajo, el otro es que por muy buenos seres humanos que seamos, a veces nos hace falta un pequeño entrenamiento, en habilidades.

En una habilidad que tu tienes Jesús, y té lo decía en estos días. Tu sabes escuchar. Tu te imaginas el impacto que puede tener enseñarle a alguien a escuchar y de eso podemos hablar un poquito más adelante dentro del programa porque lo amerita.  Es ¿Cómo le puedo yo enseñar al ser humano a que destaque, a que saque, a que rescate de sus capacidades internas habilidades y posibilidades para vivir mejor?

Para rescatar su vida en familia, para ser más, para cumplir con esta misión que vinimos a cumplir en nuestras vidas.  A eso se dedica este trabajo, en el cual yo centro mi esfuerzo en el día a día, para empresas y comunidades.

Jesús Angulo:

Y en este escuchar que usted plantea, habla de empresas y comunidades, pero yo creo que eso llegaría al plano familiar.

Dr. Luis Gaviria:

Totalmente.

Jesús Angulo:

Una de las grandes tragedias de los matrimonios hoy en día, es que no se escuchan, que no hay comunicación.

Dr. Luis Gaviria.

Totalmente.

Jesús Angulo:

Una de las grandes tragedias entre el padre y el hijo es que no se escuchan.  A ese padre que esta viendo este programa y a esa esposa, a lo mejor dice: "mira, nosotros tenemos este problema" ¿Qué solución usted le da?

Dr. Luis Gaviria:

Ahh. Esto como te digo, esto es un proceso educativo, es decir, yo pienso que si en un momento dado un papá pudiera tomarse la molestia o el esfuerzo adicional de sentarse enfrente de su hija, de su hijo escucharlo, no esperando turno para decirle: para decirle, cual es la única forma como debe resolver su vida y como debe atenerse a las leyes y normas familiares.  Espérate, esa criatura que está enfrente, tiene dificultades para poner en palabras lo que siente.

Que tal si nos ponemos en el plan de escuchar más allá de lo que las palabras dicen.  Que esa persona sienta que tiene tu atención no dividida, que por un momento se da cuenta: "mi papá me esta poniendo toda atención y no me esta regañando, no me esta imponiendo, esta abriendo su corazón y me esta permitiendo decirle cosas que siento dentro de mi alma y que tal vez no sea capaz de articular bien".

Entonces, lo primero que se le empieza a edificar cuando dos personas se escuchan es confianza, es lo primero.  Los estudios demuestran que cuando un ser humano logra aprender a escuchar desarrolla aquella habilidad que va más allá de la jefatura y que se llama liderazgo.  Fíjate que cuando alguien aprende a escuchar a los demás conquista su confianza, número uno.

Número dos: Aprende a conquistar capacidad de toma de decisiones, porque cuando tu me estas escuchando estas ganadote la autoridad para que cuando tu hables, yo también te escuche.  Y esto se hace en un plan de apertura total, donde yo siento que tú de corazón me estas escuchando, no simplemente esperando turno para decirme tu opinión al respecto, sino haciendo ese esfuerzo adicional por sentir lo que yo siento.  Yo me siento acogido.

Entonces se establecen bases de amistad. Entonces imagínate como puede tener esto un impacto en la vida familia, que papá, hijo, mamá, hijo, hija se entiendan, que esposa y esposo se escuchen. Piensa por un momento, cuantas veces nosotros que a veces estamos atados a la TV, pendientes de un noticiero, entonces llega la esposa y le dice: "mi Amor te quería decir...(Luis Gaviria se lleva el dedo a la boca en señal de hacer silencio)shhh, shhhi,  espérate que están pasando interesante". Volteas, ya tu esposa no esta.

Al momento estás mirando un juego de pelota, o de football, y empiezas a ver "mi Amor te...shhh, shhh, espéra que se me va a dañar ese gol".  Entonces de un momento a otro cuando ya miras, la otra persona se fue a dormir y ya las oportunidades de contacto se fueron.  Y tu te preguntas un poquito angustiado ¿Pero porque es tan inoportuna que me tiene que venir a intervenir aquí, a importunar?.  Espéra, los seres humanos necesitamos aprender a ser oportunos, pero también necesitamos aprender que, más importante que la Tv., es un ser humano que hoy te acompaña, que mañana puede no estar.

Yo en ese sentido tiendo a ser un poco dramático, porque en mi vida he perdido seres queridos que amaba profundamente, empezando por mi papá y mi mamá y yo digo: Cada ser humano que tienes al lado, lo tienes por minutos o años, nunca sabes.

Que tal si nos escucháramos un poco más.  Imagínate esto llevado a la empresa, imagínate un cliente que llegue a una empresa y sea escuchado, la solución...

Jesús Angulo:

Esa es una gran tragedia en hoy en día.

Dr. Luis Gaviria:

Total.

Jesús Angulo:

Uno llega a cualquiera igual.  A una tienda, a un mismo hospital, a cualquier empresa y resulta ser que el individuo que esta supuesto a hacerte el favor de atenderte, porque tu le estas haciendo el favor de comprar y mantener su salario, ese individuo resulta ser ni te atiende, si puede eliminarte, te elimina.

¿Qué puede hacer una empresa, no solo para eso, sino para que la gente jerárquicamente cada uno entienda su posición?.  Y que cada uno sepa, que para llegar a la posición superior, tiene que pasar por una etapa de aprendizaje, de experiencia, de conocimiento, de trabajo, y no quiera el de abajo, ser igual al de arriba y crear los problemas que hoy tenemos en casi todas las empresas.

¿Qué usted hace para eso?

Dr. Luis Gaviria:

Dios mío, es que tu lo acabas de decir de una manera muy clara, Jesús.  Todos queremos ser caciques, ninguno quiere ser indio.

Jesús Angulo:

Exacto.

Dr. Luis Gaviria:

Pero sin el entrenamiento, no sé como ser cacique, pero yo quiero entrar por encima y de una vez quedar situado en un puesto de jerarquía.  Espérate, es que comienza por esa parte.

Que tal si un ser humano para no ser simplemente jefe, ( es que jefe es nombrado), el jefe es cuestión de un papel que llegó y fulanito de tal quedó nombrado en el cargo.  Pero el líder es una cosa que se gana, tu te ganas tu puesto de liderazgo y el liderazgo esta confirmado a través de estudios, que un líder es aquella persona que logra presentar ante un grupo una imagen de servicio.

¿Y como aprendes tú a ser líder? ¿Y como aprendes a demostrar y logras demostrar, que tú realmente sirves?  Aprender a escuchar, que lo hemos tomado como base de referencia acá, es fundamental. Ahora imagínate, ¿Cuando ves una organización que es líder?  Una organización que es líder, sienta todas sus políticas alrededor de escuchar, identificar que es lo el cliente necesita y darle gusto. Porque ese cliente es el que genera la sangre para la organización, el cliente paga por nuestro salario, paga por la nomina, el cliente paga por el crecimiento, el cliente no solo paga por el producto, el cliente paga por la calidad de vida y manutención de los hijos de todos los empleados, el cliente es un rey.

Y entonces a veces la economía tiene un doble filo, cuando la economía esta bien, mientras esté produciendo, nos permitimos pecados, pecados como atender mal al cliente "ahhh, te vas para un Mall te encuentras que como vienen turistas, y puede que nunca vengan, no importa si los atendemos bien o mal"

Está tan bien la economía que la gente necesita la mercancía. Van de viaje, tienen que comprar, así los atendamos mal y se nos olvida que los tiempos cambian.  Hay una fluctuación en la economía y solo los clientes que permanecen fieles al almacén, a la marca, son los que te hacen la facturación y eso solo se mantiene con un excelente servicio.

Esto se aplica a la familia. Los matrimonios se dañan porque hay mal servicio al cliente

Jesús Angulo.

¿Cómo más que eso, dentro de la propia empresa...

Dr. Luis Gaviria:

Jesús Angulo:

...se evita la envidia de uno hacia otro?  Que inclusive llevan en muchos casos a elementos capaces dentro de la empresa a cuidar más, como decimos vulgarmente, a cuidar su espalda,

Dr. Luis Gaviria:

Jesús Angulo:

...que la propia empresa.

Dr. Luis Gaviria:

Absolutamente.  Primero lo que pasa es que los seres humanos necesitamos de vez en cuando, que alguien nos recuerde ciertos valores.  Entonces, cuando estamos en estas actividades de empresa, cuando estamos reunidos haciendo educación corporativa, a través de seminarios o de lo que sea, siempre estamos trabajando alrededor de elementos de realidad.

Entonces a través de representaciones, de psicodramas, de pequeñas comedias que se van dando, digámoslo así, en medio de ejemplos de realidad.  Por decir algo, hacemos una representación de cómo sería atender un cliente enojado, que no tiene la razón, pero que no nos interesa que se valla muy enojado, al terminar todo ese evento.

Entonces, sobre elementos de realidad, planeamos las mejores maneras de atender momentos de dificultad. A través de información, a través de revisión de elementos de la vida real, a través de experiencias profundas que desarrollamos en los seminarios, les ayudamos a los empleados a darse cuenta que su aporte va mucho más allá de una presencia enfrente de un mostrador, enfrente de un escritorio.  Que la magia del comercio, que la magia de la industria, que la magia de los servicios profesionales, gira alrededor de un elemento que antes tenia nombre propio, relaciones humanas y que le cambiamos el nombre por otras cosas.  Pero sigue siendo la persona que logra mantener unas relaciones humanas ideales, excelentes, la persona más adecuada para el cargo.

Y esa es la persona que hace crecer la organización, esa es la persona que siempre tendrá éxito, esa es la persona que siempre tendrá trabajo.  Porque aunque le vaya mal en esta empresa, tiene las puertas abiertas en otra, porque siempre algún cliente lo habrá visto y siempre lo va a identificar y tarde o temprano dice: "¿Ajá, y tu donde trabajabas?. Yo creo que te conocí en tal lado o ¿porque no te vienes a trabajar con nosotros?"  Necesitamos gente como tu.  Entonces, esto es trascendental.

Jesús Angulo:

Yo quisiera aprovecharlo, no quiero que se me vaya a ir, porque muchas personas quisieran ponerse en contacto, a lo mejor con el Profesor Gaviria, sería bueno que en pantalla, tengo entendido que esta apareciendo en estos momentos información de su teléfono y su nombre. Llámelo, moléstenlo y pregúntenle como lo estoy haciendo yo y por la razón por la que lo traje.

Porque el no vino por el aire, sino que me encontré con el, me gusto la conversación, había oído hablar de él y esa fue la razón por lo que lo traje aquí hoy.  Yo quisiera que también algo que me impacto, su forma, es el estilo que usted tiene para dar la conferencia, pudiera detallarlo, tengo entendido que es un estilo diferente a todos aquellos conferencistas, que por lo menos yo he escuchado.

Dr. Luis Gaviria:

Mil gracias. Desde muy joven me di cuenta que los mejores profesores que tocaron mi vida, no simplemente me enseñaron una asignatura, me entiendes Jesús. Profesores que me enseñaron a amar, a amar la anatomía, a amar la fisiología, amar la psicología.

Todos aquellos tenían algún, una manera muy propia y era que se salían de lo normal.  Lo primero era que amaban su asignatura, eso era lo primero y lo segundo, me la hacían fácil de entender.  Nunca un buen profesor llego y dijo: "con esto no van a poder ustedes".  Al contrario, agarraban conceptos muy elaborados y me los ponían fáciles de comprender.

Entonces, a través de mi manera de sentir al respecto de este estilo, de todos los demás yo dije: "tiene que haber la manera, de que nosotros dictemos una clase, una conferencia, que tenga risas...

Jesús Angulo:

Que nadie se duerma.

Dr. Luis Gaviria:

Y que nadie se duerma. Que la gente la pase feliz.  Que salgan de una conferencia vivificados, que oigan música.  Yo a veces agarro mi guitarra  y canto una canción que he escrito en relación con ese tema.

Jesús Angulo:

¿Y como haces eso, paras la conferencia, que carajo?

Dr. Luis Gaviria:

No, eso se va dando, eso se va dando, eso va fluyendo, automáticamente, de repente la gente no sabe cuando agarré la guitarra y empecé a cantar y entonces a veces están haciendo juegos, entonces la gente hace diálogos entre ellos, es decir, es algo que lo normal y eso me da mucha satisfacción, la gente se me acerca al final de una conferencia a darme un abrazo y me dicen: "Lucho, muchas gracias, el tiempo se fue volando y mi corazón se va un poquito más grande hoy"

Eso no hay con que pagarlo.

Jesús Angulo:

Todo ese método, si usted tuviera la oportunidad de emplearlo en lo que es, tenemos hoy en día, la violencia en nuestra juventud, en nuestros muchachos ¿Qué usted recomendaría a cualquier director de escuela, que nos este viendo?, a cualquiera de esas personas que tienen que lidiar diariamente con esta juventud, que no toda, pero una gran parte de ella esta viviendo tan violentamente.

Dr. Luis Gaviria:

Jesús, tocas un tema de los que me apasionan profundamente, porque, además he tenido el privilegio de ser invitado varias veces a varios comités. Entre otros la Universidad Saint Thomas, para el manejo de la violencia domestica.

Mi metodología personal, que me sirvió durante años, con algunos de mis pacientes que tenían dificultades de manejo de la ira y que les estaba destruyendo sus vidas, porque así como hay el alcohólico, hay el irascible y hay gente que no puede controlar con facilidad sus explosiones de frustración.

Existe una metodología y es sencilla y que yo siento que hay que enseñársela, yo se la enseñé a mis hijos y en mi casa la cosa cambió totalmente. Antes se agarraban a golpes el par de muchachos mayores, que el uno ya tiene veintitrés años y el otro tiene veintidós y a medida que a medida que fueron creciendo y se les enseñó esa metodología.  Sirve.

Hay que aprender a soltar la rabia sin causarse daño, a sí mismo, ni a otro.

Jesús Angulo:

¿Y como se suelta?

Dr. Luis Gaviria:

Mira, un ejemplo tan simple:  Tienes mucha rabia, llegaste muy tensionado, sientes una rabia, una frustración, quisieras hacer leña de alguien.  Espérate, no hagas leña de alguien, ni de ti, ni te revientes la mano contra una pared.  Agarras tres o cuatro almohadas, te arrodillas en el suelo y las golpeas con furia y si quieres gritar algo, para que no hagas ahí un ruido muy grande en el vecindario.

Agarras una almohada y la pones contra tu boca y gritas lo que tengas que gritar, con toda tu fuerza, vas a quedar exhausto, puede hasta que revientes alguna de las almohadas y vuelen plumas.  Pero no importa, eso no vale sino cuatro o cinco dólares.

Jesús Angulo:

¿Y con los muchachos violentos, que se hace?

Dr. Luis Gaviria:

Lo mismo, se le enseña a que ellos pueden dar salida a esa frustración, sin causarle daño a nadie. Y te voy a decir algo, cuando la frustración y la ira acumulada salen, la persona queda en una sensación de paz, de relajación, tan agradable y hay una sensación de poder muy grande dentro de uno.

Jesús Angulo:

Esos muchachos que usan el arma, que se esta viendo hasta en niños de ocho años y matan al primo, al hermanito, al amigo al profesor...

Dr. Luis Gaviria:

Dios!.

Jesús Angulo:

¿Qué puede hacerse? ¿Por qué lo hacen?

Dr. Luis Gaviria:

Prevención, hay que enseñarles a manejar la frustración, hay que enseñarles que en la vida es normal que, no todo lo que quieres lo puedes obtener siempre, que hay límites que te van a poner.  Muchas veces vas a sentir que en tu manera de ser te están limitando, te están dando instrucciones, que no salgas, que no pases, que siéntate, que no te pares, que mira.

La persona sobre todo con ciertas características muy dinámicas de personalidad y una baja calidad de..., digamos una baja tolerancia a la frustración, puede acumular mucha, mucha, ira y luego tener una explosión, tarde o temprano.

Si a los niños les enseñáramos esto desde el colegio... Yo en varias, en varias partes, en varios países he tenido la oportunidad de enseñar a grupos de profesores, metodologías para que se multipliquen con los niños y con los adolescentes, de cómo manejar frustración, para que no se llegue a la violencia.

Una vez se libera la rabia, no hay problema, la persona queda relajada. Es que hay que comenzar por entender que la rabia no es mala por sí misma, la rabia...

Jesús Angulo:

¿LA rabia no es mala por si misma, que significa eso?

Dr. Luis Gaviria:

Jesús, fíjate que Dios en su infinita sabiduría nos instaló la rabia, también como una opción, pero el no quería que nos la gastáramos en destruir a nada ni a nadie. La rabia nos fue puesta para que sepamos poner límites y no nos dejemos hacer daño fácilmente. Los seres humanos somos capaces de una gran destrucción.

Pero si tuviéramos capacidad de manejo de ella, la podemos es convertir en construcción. Eso es lo que hay que enseñarle a nuestros niños.

Jesús Angulo:

Pero no es fácil.

Dr. Luis Gaviria:

No es fácil, pero se puede, se puede.

Jesús Angulo:

Yo quisiera, en el tiempo que nos queda, un minuto nada más, porque yo quería de su experiencia en el Japón, o sea, en las conferencias que a dado vinculado a grandes conferencistas japoneses.  No se si en un minuto puede sintetizar algo.

Dr. Luis Gaviria:

Bueno si, un dato curioso, de hecho en Octubre vamos a estar,  con un japonés, dictando una coferencia en un congreso muy importante, un congreso internacional de Ingeniería.  En Colombia vamos a estar de hecho, y justamente de ese tema vamos a hablar.

Yo me acuerdo que en Kobe, en una de las plantas, encontramos que había un salón en donde había un saco de boxeo y los empleados que habían tenido una discusión, un momento dramático y molesto con uno de sus jefes, con un "cachó", que así es como se les llama allá...  Agarraban la foto del jefe que esta puesta allá en la pared para ese propósito y con velkro la ponen en el saco de golpear, se inclinan enfrente de él y se agarran a darle puñetazos y dicen todo lo que tienen que decir, respiran profundo, se inclinan enfrente del saco, arrancan la foto, la ponen en la pared y luego se encuentran con la persona.

Jesús Angulo:

Lamentablemente quisiéramos tener al profesor toda la noche, pero no podemos. Sin más, damos las más expresivas gracias al Profesor Luis Gaviria. Se despide de ustedes hasta el próximo domingo Jesús Angulo.

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